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miércoles, 12 de marzo de 2014

Las siete recitaciones del Quran


 Contexto lingüístico

A pesar de que el árabe se había vuelto el idioma común de toda la península arábiga, cada tribu usaba términos propios para referirse a los mismos objetos que encontraban en el idioma de las otras tribus. Por ejemplo, algunas tribus llamaban “Asad” al león, mientras que otras lo llamaban “Laiz”, “Hamzah”, “Hafs” o “Gadanfar” en otras. Antes de la llegada del Islam, el dialecto de la tribu de Quraish surgió como el más prominente entre los numerosos dialectos. El dialecto Quraishi se volvió el más respetado de todos los dialectos por las siguientes tres razones:

1.- La Kaabah:

La Kaabah en árabe significa “cubo”. Fue construida por el Profeta Abraham y su hijo Ismael, la paz sea con ambos. Las tierras de la tribu de Quraish eran La Meca y sus alrededores. La Kaabah estaba incluida en esta área. Cada una de las tribus tenía sus ídolos, que representaban sus dioses tribales, puestos en la Kaabah y a su alrededor, por lo que la Kaabah representaba el centro espiritual de todas las tribus árabes y allí se realizaba la peregrinación durante todo el año.

2.- Siqaiah (el suministro de agua):

Durante el mes de la peregrinación (Hayy), los peregrinos de todas las tribus iban a La Meca a realizar los ritos de la peregrinación. Esta práctica comenzó con el Profeta Ibrahim y su hijo Ismael, la paz sea con ambos, y continuo entre sus descendientes árabes. Sin embargo con el correr del tiempo, a los ritos originales se le sumaron muchos ritos que incluían idolatría y supersticiones. Los Quraish personalmente asumieron la responsabilidad de proveer gratuitamente de agua a los peregrinos  y sus animales como evidencia de su gran generosidad y nobleza. Por este motivo, los Quraish y su lenguaje ocupaban un lugar prominente entre los árabes.

3.- El comercio:

La meca se situaba en medio de las principales rutas de comercio entre Siria y Persia por el norte, y Yemen y África hacia el sur. Los comerciantes de Quraish se convirtieron en intermediario de la mayoría de transacciones comerciales que sucedían en arabia. Como resultado, la clase comerciante Quraishi se volvió la clase más rica entre las familias árabes. Esto también provoco que la tribu Quraish estuviera por encima de las otras tribus de arabia.
 
La revelación del Corán

Para tener en cuenta las diferencias que existían entre los dialectos, Allah reveló el Corán en siete formas diferentes que correspondían con los dialectos de las siguientes tribus: Quraish, Hudhail, Zaqif, Hauazin, Kinanah, Tamim Iaman. (mabahiz fi Ulum al Quran, pág. 158).
 
Ibn Abbas relato que oyó al mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, decir: “Yibril (Gabriel) me leyó una lectura y cuando la revise, le seguí pidiendo más hasta que completo siete lecturas diferentes”. (Al Bujari y Muslim)
 
Omar Ibn al Jattab relato: “escuché a Hisham Ibn Hakim recitando Surah al Furqan mientras el mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, estaba con vida. Escuche su recitación y noté que lo hizo en una forma diferente a la que el profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, me había enseñado. Estuve a punto de saltar sobre él durante la oración, pero me controle hasta que termino. Le puse su ropa alrededor del cuello, lo tome de allí y le dije: ¿Quién te ha enseñado esta Surah que te oí recitar? Respondió: me la enseño el mensajero de Allah, le dije: Has dicho una mentira, porque el mensajero de Allah  me la ha enseñado a mí de modo diferente a tu recitación. Entonces lo lleve ante el Profeta y le dije: escuche a esta persona recitando Surah al Furqan de una forma que tu no me has enseñado. El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo: ¡suéltalo Omar! recita, Hisham. Entonces recito de la misma manera que lo había oído recitar. El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo: fue revelada de esa forma. Luego dijo: recita Omar. Yo recité como el Profeta me había enseñado  y él dijo: fue revelada de esa forma. El Corán ha sido revelado para que lo reciten de siete formas diferentes, así que recítenlo como les sea más fácil”. (Al Bujari y Muslim)
 
El significado de las lecturas

1.- Facilidad para su Recitación y Memorización:

Debido a que el Corán fue revelado en siete diferentes dialectos, su recitación y memorización fue más fácil para las distintas tribus. De ese modo un número mucho mayor de seguidores del Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, pudieron memorizar extensas partes del Corán mientras el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, aún vivía. Esto fue de suma importancia, porque la gente preservo el Corán en vida del Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, memorizándolo, ya que la mayoría de los árabes no sabían leer ni escribir. Esto también fue importante porque la única forma de verificar si era correcto lo que se había escrito del Corán durante el tiempo del Profeta y luego de su muerte era compararlo con lo que había sido memorizado. Por ejemplo, Alaihim (sobre ellos) en otras tribus se decía Alaihumu; y Sirat (sendero o puente) se decía Sirat o también Zirat; y Mu´min (creyente) se decía Mumin.

2.- El milagro del  Corán:

En muchas partes del Corán, Allah desafió a los árabes de aquel entonces a producir un capitulo similar aunque fuera el más pequeño de ellos. La imposibilidad de que lograran imitar el estilo del Corán es un milagro que probó que el Corán provenía de Allah. Este milagro se volvió más obvio cuando ninguna de las siete tribus principales pudo imitarlo ni siquiera en sus propios dialectos, porque nadie podía decir que era difícil imitarlo por no estar en su mismo dialecto. (mabahiz fi Ulum al Quran, pág. 169)

3.- Las Leyes

Las distintas lecturas le permitían al Corán expresar una variedad de leyes en frases cortas y concisas. Por ejemplo, la frase:
 
“Ua amsihu bi ruusikum ua aryulakum”

Significa, “Pasaos las manos por la cabeza y (lavaos) los pies” simplemente por la segunda “a” en la última palabra Aryulakum (palabra árabe). En otra lectura, la última palabra se lee “i”, Aryulikum (palabra en árabe), y significa “pasaos las manos por la cabeza y los pies”. Aquí tenemos las dos leyes para la purificación  de los pies durante el Udu (la ablución). En circunstancias normales, se deben lavar los pies, pero si uno cubre sus pies hasta los tobillos (como mínimo) después de lavarlos, se puede renovar el Udu simplemente con frotar la mano húmeda sobre ellos. Este rito, conocido como mas´h, puede realizarse durante un día si se es residente y durante tres días si se está de viaje. Luego de este periodo de tiempo, se deben descubrir los pies y se los debe lavar para que el Udu esté completo.

4.- Los Significados:

Allah ha utilizado las distintas lecturas del Corán para expandir sobre el significado básico del Corán. Por ejemplo:
 
“Maaliki iaumi din”

Esta Aleya describe a Allah como “Soberano absoluto del Día del Juicio” que es Él quien ha hecho que el Juicio exista y puede hacer con él lo que desee. En otra lectura, Malik se lee sin la Alif larga, Malik. Esta lectura describe a Allah como el Rey o Soberano del Día del Juicio, que significa de Él será ante Quien toda la gente deberá someterse y obedecer ese día.
 
La Lectura de Quraish

Se continuó leyendo el Corán de las siete formas diferentes hasta mediados del mando del tercer Califa, Uzman, cuando surgieron algunas confusiones en las provincias lejanas con respecto a las recitaciones del Corán. Algunas tribus árabes comenzaron a jactarse de la superioridad de sus dialectos y así comenzó a surgir rivalidad entre las tribus. Al mismo tiempo, algunos nuevos musulmanes comenzaron, por ignorancia, a mezclar las formas de recitación. El Califa Uzman decidio entonces hacer copias oficiales del Corán de acuerdo con el dialecto de Quraish y los envió con recitadores de Corán a los principales centros del Islam. Así comenzó a leerse el Corán en un solo dialecto y se dejaron de usar los otros dialectos en los que el Corán fue revelado. Se hizo esto para preservar la unidad de los musulmanes  y para salvar al Corán de cualquier cambio o pérdida. Por consiguiente, hoy en día el Corán que está disponible en todo el mundo está escrito y recitado solamente en el dialecto de Quraish.


jueves, 11 de julio de 2013

La preservación del Corán (parte 2 de 2): El Corán Escrito

El Corán entero fue puesto por escrito en el momento de la revelación, siguiendo el dictado del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él).  Fue escrito por algunos de sus compañeros más instruidos, el más prominente de ellos fue Zaid Ibn Zabit.  Otros de sus escribas fueron Ubai Ibn Ka’b, Ibn Mas’ud, Mu’awiah Ibn Abu-Sufian, Jaled Ibn al-Walid y Zubair Ibn Awwam.  Los versículos del Sagrado Corán fueron grabados sobre cuero, en pergaminos, en huesos de animales y en hojas de palmeras.

La compilación del Corán (en formato de libro) se llevó a cabo luego de la Batalla de al-Yamamah (11H/633 DC), después de la muerte del Profeta, durante el Califato de Abu Bakr.  Muchos compañeros que combatieron en la batalla cayeron mártires.  Por este motivo se temió perder partes del Corán con la muerte de aquéllos que lo habían memorizado, y se corría entonces el riesgo de que partes del libro desaparecieran.  Por consiguiente, Umar sugirió recopilar el Corán pidiéndole a Zaid ibn Zabit que encabezara un comité que reuniera las escrituras esparcidas del Corán y preparara un mus-haf – compendio de los escritos que contenían la revelación.  Para salvaguardar esta recopilación de los errores, el comité aceptó sólo material que había sido escrito en la presencia del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), y que podía verificarse por lo menos con el testimonio fiable de dos personas que realmente habían oído al Profeta recitar el pasaje en cuestión.  Una vez completado y unánimemente aprobado el trabajo por los Compañeros del Profeta, estas hojas se guardaron en la época del Califa Abu Bakr (13H/634 DC), luego quedó en poder del Califa Umar (13-23 H/634-644 DC), que era uno de los principales compañeros y padre de la viuda del Profeta, Hafsah.

El tercer Califa fue Uzmán Ibn Affán (23-35 H/644-656 DC); éste le pidió a Hafsah que le enviara el manuscrito del Corán que ella había guardado, y ordenó la reproducción de algunas copias exactas de él (se las llamó masaahif, plural de mus-haf).  Esta tarea se confió nuevamente a compañeros como Zaid Ibn Zabit, Abdullah Ibn Az-Zubair, Ibn Sa’id, y  Abdur-Rahman Ibn Hariz.  Luego de este trabajo (en el año 25 H / 646 DC), Uzmán devolvió el manuscrito original a Hafsah y envió las copias a las provincias islámicas más importantes.

Varios eruditos no musulmanes que han estudiado el tema de la recopilación y preservación del Corán, han declarado su autenticidad.  John Burton, al final de su trabajo sobre la recopilación del Corán, dice lo siguiente:

“…el texto ha llegado a nosotros en la forma en que era organizado y aceptado por el Profeta….  lo que nosotros tenemos hoy en nuestras manos es el mus-haf de Muhammad”.

Kenneth Cragg, describe la transmisión del Corán en tiempos de la revelación y hasta la actualidad como: “una sucesión viviente e irrompible de devoción”.

Schwally concuerda con esto:

“Aunque en algún momento la revelación estaba fraccionada, nosotros podemos estar seguros que su texto se ha transmitido exactamente como le fue revelado (al Profeta)”.

La credibilidad histórica del Corán está establecida además por el hecho de que una de las copias que mandó el Califa Uzmán todavía se conserva hoy.  Se encuentra en el Museo de la Ciudad de Tashkent en Uzbekistán, Asia Central.  De acuerdo con Memory of  the World Program de la UNESCO, una entidad de las Naciones Unidas: “esta es la versión definitiva, conocida como el Mus-haf de Uzmán”.

Este manuscrito, conservado por la comunidad musulmana de Uzbekistán, es la versión escrita existente más antigua del Corán.  Es la versión definitiva, conocido como el Mus-haf de Uzmán.  La  imagen que aparece más arriba, es cortesía del registro del programa Memory of the World, UNESCO.

Existe una reproducción de la copia de Tashkent que está disponible en la Biblioteca de la Universidad de Columbia en Estados Unidos.  Esta copia es prueba de que el texto del Corán que nosotros tenemos en circulación hoy, es idéntico al del tiempo del Profeta y sus compañeros.  Una copia del mus-haf fue enviada a Siria (se la reprodujo antes de que un incendio en 1310 H/1892 DC destruyera la mezquita central donde fue guardado) También existe una copia en el Museo de Topkapi en Estambul, y un manuscrito antiguo en cuero de gacela se conserva en Dar al-Kutub en Sultaniyyah, Egipto.  Los manuscritos más antiguos de todos los períodos de la historia islámica que se encuentran en la Biblioteca del Congreso en Washington, en el Chester Beatty Museum en Dublín (Irlanda) y en el Museo de Londres, han sido comparados con los de Tashkent, Turquía y Egipto, y los resultados confirman que no se ha realizado ningún cambio en el texto desde el tiempo de su escritura original.

Por ejemplo, el Instituto Koranforschung de la Universidad de Münich (Alemania), había reunido más de 42.000 copias antiguas completas o parciales del Corán.  Después de aproximadamente cincuenta años de investigación, informaron que no había ninguna variante entre las diferentes copias, exceptuando los errores ocasionales del copista que pueden identificarse fácilmente.  Este Instituto fue destruido, desgraciadamente, por los bombardeos durante la segunda Guerra Mundial.

Así, debido a los esfuerzos de los Compañeros, con la ayuda de Dios, el Corán, tal como lo conocemos hoy en día, se recita de la misma manera como se reveló.  Esto lo convierte en la única escritura religiosa que todavía se mantiene inmaculada y se preserva en su idioma original.  De hecho, como Sir William Muir declara: “no hay ningún otro libro en el mundo que se haya mantenido inalterado durante doce siglos (ahora catorce)”.

La evidencia confirma la promesa de Dios en el Corán:

“Ciertamente Nosotros hemos revelado el Corán y somos Nosotros sus custodios”. (Corán 15:9)

El Corán es el único libro que ha sido preservado en ambas formas, oral y escrita; y cada forma confirma la autenticidad de la otra.

La preservación del Corán (parte 1 de 2): la Memorización

El Sagrado Corán, la escritura sagrada de los musulmanes, fue revelada en lengua árabe al Profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Dios sean con él, a través del ángel Gabriel.  La revelación ocurrió gradualmente, durante un período de veintitrés años, a veces en versículos breves y en ocasiones en capítulos extensos.

El Corán (vocablo que puede entenderse como “lectura” o “recitación”) es distinto de los dichos y hechos  registrados del Profeta Muhámmad (Sunnah), que se conservan mediante la obra de sabios que los coleccionaron y clasificaron, a estos se denomina “hadices”  (las “noticias”; los “informes”; o las “narraciones”).

Al recibir la revelación, el Profeta se comprometió con la misión de llevar el mensaje a sus compañeros recitándoles las palabras exactas que él oía del ángel en su orden exacto.  Esto es evidente cuando se observa que se intercalan versículos en los cuales Dios se dirigió específicamente a él; por ejemplo, los que comienzan con: “Qul” (“Di” [a las personas, ¡Oh, Muhámmad!]).  El estilo rítmico del Corán y su belleza lo hacen fácil de memorizar.  De hecho, Dios describe esto como una de sus cualidades esenciales para la preservación y el recuerdo (Ver Corán. 44:58; 54:17, 22, 32, 40).  Esto era particularmente importante en una sociedad como la árabe, que estaba orgullosa de sus poetas, capaces de componer largas poesías y recitarlas de memoria, pero nada como el Sagrado Corán.  Michael Zwettler hace notar que:

“En tiempos antiguos, cuando la escritura era usada escasamente, se ejercitaba la memoria y la transmisión oral, hasta un grado ahora casi desconocido”.

Porciones extensas de la revelación fueron memorizadas fácilmente por un número grande de creyentes de entre las personas de la comunidad del Profeta.

El Profeta animó a que sus compañeros aprendieran cada versículo que se revelaba y lo transmitieran a otros.  El Corán también es recitado regularmente como un acto de culto, sobre todo durante las oraciones diarias, prescritas como obligatorias (el salat).  A través de estos medios, muchos escucharon los pasajes de la revelación, los memorizaron y los recitaron en la oración.  El Corán entero fue memorizado literalmente (palabra por palabra) por algunos de los Compañeros del Profeta.  Entre ellos se destacan Zaid Ibn Zabit, Ubayy Ibn Ka’b, Muadh Ibn Yabal y Abu Zaid.

No sólo eran memorizadas las palabras del Corán, sino también su correcta pronunciación, después esto se transformó en una ciencia en sí misma y se la llamó Taywid.  Esta ciencia describe meticulosamente cómo cada letra debe ser pronunciada, así como la palabra en conjunto, ambas en el contexto de otras letras y palabras.  En la actualidad, podemos encontrar a personas de muy diversas lenguas capaces de recitar el Corán como si fueran árabes que vivieron durante el tiempo del Profeta.

Además, la sucesión u orden de los versículos del Corán fue estipulada por el Profeta y era muy conocida por los Compañeros.  Cada Ramadán, el Profeta repetiría, después del ángel Gabriel (recitando), el Corán entero en su orden exacto hasta donde había sido revelado, esto en la presencia de varios de sus Compañeros.  En el año de su muerte, él lo recitó completo dos veces.  Por eso, el orden de los versículos en cada capítulo y el orden de los capítulos se reforzaron en la mente de cada uno de los Compañeros presentes en esos momentos benditos.

Cuando los Compañeros se extendieron por distintas geografías y se encontraron con poblaciones diversas, usaron sus recitaciones para instruirlos.  De esta manera, el mismo Corán se retuvo ampliamente en la memoria de muchas personas, por inmensas y diversas áreas del Planeta.

La memorización del Corán surgió como una tradición continuada durante  siglos.  Aparecieron escuelas para la memorización que se establecieron por todo el mundo musulmán.  En estas escuelas, los estudiantes aprenden y memorizan el Corán junto con su Taywid, siguiendo a un maestro que a su vez adquirió el conocimiento de su maestro, formándose así una cadena de trasmisión oral que se remonta al Mensajero de Dios.  El proceso de memorizar todo el Corán normalmente toma entre 3 y 6 años.  Después de que el dominio se logra y la recitación se realiza libre de errores, se le otorga a la persona una licencia formal (iyyaza), certificando que ha dominado las reglas de recitación y puede recitar el Corán de la manera que lo recitó Muhámmad, el Profeta de Dios.

La utilidad de esta licencia formal (iyyaza) emitida al final del estudio, cuando se logra  perfeccionar la recitación del Corán, es que certifica la cadena irrompible de instructores que llegan hasta el mismísimo Profeta del Islam.  La imagen anterior es la iyyaza que certifica la recitación de Qari Mishari Rashid al-Afasy, recitador muy conocido de Kuwait, emitida por el Sheij Ahmad al-Ziyyat.  La imagen es cortesía de (http://www.alafasy.com.)

A.T. Welch, un orientalista no musulmán, escribe:

“Para los musulmanes, el Corán es mucho más que una escritura o la sagrada literatura en el sentido occidental usual.  Su importancia primaria para la inmensa mayoría a través de los siglos, ha estado en su forma oral, la forma en que apareció primero, cuando la “recitación” era pronunciada por Muhámmad a sus seguidores durante un período de aproximadamente veinte años… Las revelaciones fueron memorizadas por algunos de los seguidores de Muhámmad durante su vida, y la tradición oral que se estableció así ha tenido una historia continua desde entonces, de algunas maneras independiente, y superior al Corán escrito… A través de los siglos, la tradición oral del Corán completo se ha mantenido por recitadores profesionales (qurrá).  Hasta recientemente, la importancia del Corán recitado raramente se ha apreciado totalmente en Occidente”.

El Corán es quizás el único libro, religioso o secular, que ha sido memorizado completamente por millones de personas.  El destacado orientalista Kenneth Cragg refleja este concepto:

“… el fenómeno de la memorización y recitación es uno de los medios por los que el texto ha atravesado los siglos en una sucesión viviente e irrompible de devoción.  Por consiguiente, no puede considerarse como un objeto de anticuario, ni como un documento histórico de un pasado distante.  De hecho, la memorización lo ha puesto en posesión del pueblo presente a través de toda la era musulmana y le ha dado un brillo humano en cada generación, permitiendo que el texto pueda ser siempre asequible para todos, sin que jamás fuera patrimonio de ninguna autoridad especial para su preservación”.


Texto tomado de: www.islamreligion.com

sábado, 27 de abril de 2013

El Corán y el Cerebro


Dios dijo en el Corán sobre uno de los malvados incrédulos que le prohibiera al profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Dios sean con él, rezar en la Kaa’bah:

“Si no deja de hacerlo, lo agarraremos por su nasiah (parte frontal de la cabeza), de su nasiah mentirosa y transgresora!” (Corán 96:15-16)


¿Por qué describió el Corán a la frente de la cabeza como mentirosa y transgresora (pecadora)?  ¿Por qué no dijo el Corán que era la persona la mentirosa y transgresora?  ¿Cual es la relación entre la frente de la cabeza y el mentir y el transgredir?

Si miramos por dentro del cráneo en la parte frontal de la cabeza, encontraremos la zona pre-frontal del cerebro (ver fig. 1), ¿Que es lo que la fisiología nos dice sobre la función de esta área?  Un libro titulado: Essentials of Anatomy and Physiology [Anatomía y Fisiología Esencial] dice sobre esta zona: “La motivación y la capacidad de planear e iniciar movimientos ocurre en la porción anterior de los lóbulos frontales; la zona pre-frontal...”

El libro dice también: “por su asociación en la motivación, se cree que la zona pre-frontal es también el centro funcional de la agresión....”

Entonces, esta área del cerebro es responsable de planear, motivar e iniciar el comportamiento correcto o pecaminoso y es responsable de que la persona diga una mentira o una verdad.  Así, es más propio describir la frente de la cabeza como mentirosa y pecadora o transgresora cuando alguien miente o comete un pecado, tal y como lo dijo el Corán: “...de su nasiah (parte frontal de la cabeza), mentirosa y transgresora”.

Los científicos han descubierto estas funciones de la zona pre-frontal apenas en los últimos 60 años, según el Profesor Keith L. Moore.


Figura 1: Las regiones funcionales del hemisferio izquierdo del cerebro.  El área pre-frontal esta localizada en el frente de la corteza cerebral (Essentials of Anatomy & Physiology [Anatomía y Fisiología Esencial], Seeley y otros, p 210.)

Tomado de: www.islamreligion.com

El Corán y el origen del universo


La astronomía moderna, observacional y teórica, claramente indica que en algún punto del tiempo, todo el universo no era más que una nube de humo. (i.e. una composición opaca, altamente densa, gaseosa y caliente).

Este es uno de los indiscutidos principios de la astronomía moderna estándar. Los científicos pueden observar ahora nuevas estrellas que se están formando de los restos de aquel “humo” (Ver Fig. 1 y 2).




Figura 1: Una nueva estrella formándose de una nube de gas y polvo (nebulosa), que es uno de los restos de “humo” que fue el origen del universo. The Space Atlas [El Atlas del Espacio], Heather y Henbest, p. 50.)


Figura 2: La nebulosa Lagoon, es una nube de gas y polvo, de aproximadamente 60 millones de años luz de diámetro. Esta excitada por la radiación ultravioleta emitida por las estrellas candentes que se han formado recientemente en su seno. (Horizons, Exploring the Universe [Horizontes, Explorando el Universo], Seeds, lámina 9, de la Association of Universities for Research in Astronomy, Inc.)

Las luminosas estrellas que vemos en la noche se encontraban, así como todo el universo, en aquel “humo”. Dios dijo en el Corán:

“Luego dirigió (su voluntad) al cielo, que era humo...” (Corán 41:11)

Debido a que la Tierra y los cielos (el sol, la luna, las estrellas, planetas, galaxias, etc.), fueron formados de este mismo “humo”, concluimos que la Tierra y los cielos eran una sola entidad conectada. Después de este “humo” homogéneo estos se formaron o separaron uno del otro. Dios dijo en el Corán:

“¿Es que no ven los que se niegan a creer que los cielos y la tierra estaban juntos y los separamos?...” (Corán 21:30)

El profesor Alfred Kroner es uno de los geólogos más conocidos del mundo. Es catedrático del Departamento de Geociencias de la Universidad de Mainz, Mainz, Alemania. Él dijo: “Al pensar en la procedencia de Muhammad pienso que es casi imposible que él haya sabido cosas como el origen común del universo, puesto que los científicos han descubierto apenas hace pocos años, con la ayuda de muy complejos y avanzados métodos tecnológicos, que eso es así.”   


También dijo: “Alguien que no haya sabido nada de física nuclear, hace 1400 años, no puede, creo yo, estar en posición de deducir por sí mismo, por ejemplo: que la tierra y los cielos tuvieron el mismo origen”.




Tomado de: www.islamreligion.com

martes, 23 de abril de 2013

La preservación del Corán (parte 2 de 2): El Corán Escrito

El Corán entero fue puesto por escrito en el momento de la revelación, siguiendo el dictado del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él).  Fue escrito por algunos de sus compañeros más instruidos, el más prominente de ellos fue Zaid Ibn Zabit.  Otros de sus escribas fueron Ubai Ibn Ka’b, Ibn Mas’ud, Mu’awiah Ibn Abu-Sufian, Jaled Ibn al-Walid y Zubair Ibn Awwam.  Los versículos del Sagrado Corán fueron grabados sobre cuero, en pergaminos, en huesos de animales y en hojas de palmeras.

La compilación del Corán (en formato de libro) se llevó a cabo luego de la Batalla de al-Yamamah (11H/633 DC), después de la muerte del Profeta, durante el Califato de Abu Bakr.  Muchos compañeros que combatieron en la batalla cayeron mártires.  Por este motivo se temió perder partes del Corán con la muerte de aquéllos que lo habían memorizado, y se corría entonces el riesgo de que partes del libro desaparecieran.  Por consiguiente, Umar sugirió recopilar el Corán pidiéndole a Zaid ibn Zabit que encabezara un comité que reuniera las escrituras esparcidas del Corán y preparara un mus-haf – compendio de los escritos que contenían la revelación.  Para salvaguardar esta recopilación de los errores, el comité aceptó sólo material que había sido escrito en la presencia del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), y que podía verificarse por lo menos con el testimonio fiable de dos personas que realmente habían oído al Profeta recitar el pasaje en cuestión.  Una vez completado y unánimemente aprobado el trabajo por los Compañeros del Profeta, estas hojas se guardaron en la época del Califa Abu Bakr (13H/634 DC), luego quedó en poder del Califa Umar (13-23 H/634-644 DC), que era uno de los principales compañeros y padre de la viuda del Profeta, Hafsah.

El tercer Califa fue Uzmán Ibn Affán (23-35 H/644-656 DC); éste le pidió a Hafsah que le enviara el manuscrito del Corán que ella había guardado, y ordenó la reproducción de algunas copias exactas de él (se las llamó masaahif, plural de mus-haf).  Esta tarea se confió nuevamente a compañeros como Zaid Ibn Zabit, Abdullah Ibn Az-Zubair, Ibn Sa’id, y  Abdur-Rahman Ibn Hariz.  Luego de este trabajo (en el año 25 H / 646 DC), Uzmán devolvió el manuscrito original a Hafsah y envió las copias a las provincias islámicas más importantes.

Varios eruditos no musulmanes que han estudiado el tema de la recopilación y preservación del Corán, han declarado su autenticidad.  John Burton, al final de su trabajo sobre la recopilación del Corán, dice lo siguiente:

“…el texto ha llegado a nosotros en la forma en que era organizado y aceptado por el Profeta….  lo que nosotros tenemos hoy en nuestras manos es el mus-haf de Muhammad”.

Kenneth Cragg, describe la transmisión del Corán en tiempos de la revelación y hasta la actualidad como: “una sucesión viviente e irrompible de devoción”.

Schwally concuerda con esto:

“Aunque en algún momento la revelación estaba fraccionada, nosotros podemos estar seguros que su texto se ha transmitido exactamente como le fue revelado (al Profeta)”.

La credibilidad histórica del Corán está establecida además por el hecho de que una de las copias que mandó el Califa Uzmán todavía se conserva hoy.  Se encuentra en el Museo de la Ciudad de Tashkent en Uzbekistán, Asia Central.  De acuerdo con Memory of  the World Program de la UNESCO, una entidad de las Naciones Unidas: “esta es la versión definitiva, conocida como el Mus-haf de Uzmán”.

 
Este manuscrito, conservado por la comunidad musulmana de Uzbekistán, es la versión escrita existente más antigua del Corán.  Es la versión definitiva, conocido como el Mus-haf de Uzmán.  La  imagen que aparece más arriba, es cortesía del registro del programa Memory of the World, UNESCO.



Existe una reproducción de la copia de Tashkent que está disponible en la Biblioteca de la Universidad de Columbia en Estados Unidos.  Esta copia es prueba de que el texto del Corán que nosotros tenemos en circulación hoy, es idéntico al del tiempo del Profeta y sus compañeros.  Una copia del mus-haf fue enviada a Siria (se la reprodujo antes de que un incendio en 1310 H/1892 DC destruyera la mezquita central donde fue guardado) También existe una copia en el Museo de Topkapi en Estambul, y un manuscrito antiguo en cuero de gacela se conserva en Dar al-Kutub en Sultaniyyah, Egipto.  Los manuscritos más antiguos de todos los períodos de la historia islámica que se encuentran en la Biblioteca del Congreso en Washington, en el Chester Beatty Museum en Dublín (Irlanda) y en el Museo de Londres, han sido comparados con los de Tashkent, Turquía y Egipto, y los resultados confirman que no se ha realizado ningún cambio en el texto desde el tiempo de su escritura original.

Por ejemplo, el Instituto Koranforschung de la Universidad de Münich (Alemania), había reunido más de 42.000 copias antiguas completas o parciales del Corán.  Después de aproximadamente cincuenta años de investigación, informaron que no había ninguna variante entre las diferentes copias, exceptuando los errores ocasionales del copista que pueden identificarse fácilmente.  Este Instituto fue destruido, desgraciadamente, por los bombardeos durante la segunda Guerra Mundial.

Así, debido a los esfuerzos de los Compañeros, con la ayuda de Dios, el Corán, tal como lo conocemos hoy en día, se recita de la misma manera como se reveló.  Esto lo convierte en la única escritura religiosa que todavía se mantiene inmaculada y se preserva en su idioma original.  De hecho, como Sir William Muir declara: “no hay ningún otro libro en el mundo que se haya mantenido inalterado durante doce siglos (ahora catorce)”.

La evidencia confirma la promesa de Dios en el Corán:

“Ciertamente Nosotros hemos revelado el Corán y somos Nosotros sus custodios”. (Corán 15:9)

El Corán es el único libro que ha sido preservado en ambas formas, oral y escrita; y cada forma confirma la autenticidad de la otra.



Texto tomado de: www.islamreligion.com

La preservación del Corán (parte 1 de 2): la Memorización


El Sagrado Corán, la escritura sagrada de los musulmanes, fue revelada en lengua árabe al Profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Dios sean con él, a través del ángel Gabriel.  La revelación ocurrió gradualmente, durante un período de veintitrés años, a veces en versículos breves y en ocasiones en capítulos extensos.

El Corán (vocablo que puede entenderse como “lectura” o “recitación”) es distinto de los dichos y hechos  registrados del Profeta Muhámmad (Sunnah), que se conservan mediante la obra de sabios que los coleccionaron y clasificaron, a estos se denomina “hadices”  (las “noticias”; los “informes”; o las “narraciones”).

Al recibir la revelación, el Profeta se comprometió con la misión de llevar el mensaje a sus compañeros recitándoles las palabras exactas que él oía del ángel en su orden exacto.  Esto es evidente cuando se observa que se intercalan versículos en los cuales Dios se dirigió específicamente a él; por ejemplo, los que comienzan con: “Qul” (“Di” [a las personas, ¡Oh, Muhámmad!]).  El estilo rítmico del Corán y su belleza lo hacen fácil de memorizar.  De hecho, Dios describe esto como una de sus cualidades esenciales para la preservación y el recuerdo (Ver Corán. 44:58; 54:17, 22, 32, 40).  Esto era particularmente importante en una sociedad como la árabe, que estaba orgullosa de sus poetas, capaces de componer largas poesías y recitarlas de memoria, pero nada como el Sagrado Corán.  Michael Zwettler hace notar que:

“En tiempos antiguos, cuando la escritura era usada escasamente, se ejercitaba la memoria y la transmisión oral, hasta un grado ahora casi desconocido”.

Porciones extensas de la revelación fueron memorizadas fácilmente por un número grande de creyentes de entre las personas de la comunidad del Profeta.

El Profeta animó a que sus compañeros aprendieran cada versículo que se revelaba y lo transmitieran a otros.  El Corán también es recitado regularmente como un acto de culto, sobre todo durante las oraciones diarias, prescritas como obligatorias (el salat).  A través de estos medios, muchos escucharon los pasajes de la revelación, los memorizaron y los recitaron en la oración.  El Corán entero fue memorizado literalmente (palabra por palabra) por algunos de los Compañeros del Profeta.  Entre ellos se destacan Zaid Ibn Zabit, Ubayy Ibn Ka’b, Muadh Ibn Yabal y Abu Zaid.

No sólo eran memorizadas las palabras del Corán, sino también su correcta pronunciación, después esto se transformó en una ciencia en sí misma y se la llamó Taywid.  Esta ciencia describe meticulosamente cómo cada letra debe ser pronunciada, así como la palabra en conjunto, ambas en el contexto de otras letras y palabras.  En la actualidad, podemos encontrar a personas de muy diversas lenguas capaces de recitar el Corán como si fueran árabes que vivieron durante el tiempo del Profeta.

Además, la sucesión u orden de los versículos del Corán fue estipulada por el Profeta y era muy conocida por los Compañeros.  Cada Ramadán, el Profeta repetiría, después del ángel Gabriel (recitando), el Corán entero en su orden exacto hasta donde había sido revelado, esto en la presencia de varios de sus Compañeros.  En el año de su muerte, él lo recitó completo dos veces.  Por eso, el orden de los versículos en cada capítulo y el orden de los capítulos se reforzaron en la mente de cada uno de los Compañeros presentes en esos momentos benditos.

Cuando los Compañeros se extendieron por distintas geografías y se encontraron con poblaciones diversas, usaron sus recitaciones para instruirlos.  De esta manera, el mismo Corán se retuvo ampliamente en la memoria de muchas personas, por inmensas y diversas áreas del Planeta.

La memorización del Corán surgió como una tradición continuada durante  siglos.  Aparecieron escuelas para la memorización que se establecieron por todo el mundo musulmán.  En estas escuelas, los estudiantes aprenden y memorizan el Corán junto con su Taywid, siguiendo a un maestro que a su vez adquirió el conocimiento de su maestro, formándose así una cadena de trasmisión oral que se remonta al Mensajero de Dios.  El proceso de memorizar todo el Corán normalmente toma entre 3 y 6 años.  Después de que el dominio se logra y la recitación se realiza libre de errores, se le otorga a la persona una licencia formal (iyyaza), certificando que ha dominado las reglas de recitación y puede recitar el Corán de la manera que lo recitó Muhámmad, el Profeta de Dios.

La utilidad de esta licencia formal (iyyaza) emitida al final del estudio, cuando se logra  perfeccionar la recitación del Corán, es que certifica la cadena irrompible de instructores que llegan hasta el mismísimo Profeta del Islam.  La imagen anterior es la iyyaza que certifica la recitación de Qari Mishari Rashid al-Afasy, recitador muy conocido de Kuwait, emitida por el Sheij Ahmad al-Ziyyat.  La imagen es cortesía de (http://www.alafasy.com.)

A.T. Welch, un orientalista no musulmán, escribe:

“Para los musulmanes, el Corán es mucho más que una escritura o la sagrada literatura en el sentido occidental usual.  Su importancia primaria para la inmensa mayoría a través de los siglos, ha estado en su forma oral, la forma en que apareció primero, cuando la “recitación” era pronunciada por Muhámmad a sus seguidores durante un período de aproximadamente veinte años… Las revelaciones fueron memorizadas por algunos de los seguidores de Muhámmad durante su vida, y la tradición oral que se estableció así ha tenido una historia continua desde entonces, de algunas maneras independiente, y superior al Corán escrito… A través de los siglos, la tradición oral del Corán completo se ha mantenido por recitadores profesionales (qurrá).  Hasta recientemente, la importancia del Corán recitado raramente se ha apreciado totalmente en Occidente”.

El Corán es quizás el único libro, religioso o secular, que ha sido memorizado completamente por millones de personas.  El destacado orientalista Kenneth Cragg refleja este concepto:

“… el fenómeno de la memorización y recitación es uno de los medios por los que el texto ha atravesado los siglos en una sucesión viviente e irrompible de devoción.  Por consiguiente, no puede considerarse como un objeto de anticuario, ni como un documento histórico de un pasado distante.  De hecho, la memorización lo ha puesto en posesión del pueblo presente a través de toda la era musulmana y le ha dado un brillo humano en cada generación, permitiendo que el texto pueda ser siempre asequible para todos, sin que jamás fuera patrimonio de ninguna autoridad especial para su preservación”.

Texto tomado de: www.islamreligion.com

sábado, 13 de abril de 2013

Nuestros deberes con respecto al Quran


A.- Beneficios de la recitación del Sagrado Quran y su memorización

  • Vendra el Dia del Levantamiento como intercesor de su compañero (quien lo recitó).
Dijo el profeta salla llahu alaihi wa sallam:

"Reciten el Quran pues ciertamente vendra el Día del Levantamiento como intercesor de sus compañeros." (narrado por Muslim)

  • Eleva grados a su compañero en el Paraíso como está mencionado en el hadiz.
"Se le dira al compañero del Quran: elevate y recita pausadamente como solias hacerlo en el Dunia, pues ciertamente tu morada estará en la ultima Ayah que recites." (narrado por Abu Daud y Tirmidhi)
  •  El hafiz del Quran merece honor y buen trato por lo que está mencionado en el hadiz.
" ciertamente de entre lo que enaltece a Allah está el tratar bien al anciano musulman y al hafiz del Quran que no se enorgullece por ello ni ignora su valor..." (transmitido por Abu daud)

B.- Nuestro deber respecto al Sagrado Quran

  • la creencia completa, en todo lo que en él viene y tomarlo como constitución y guía en lo que respecta al credo,adoracion y comportamiento.
  • aprender el Quran buscando la complacencia de Allah y anhelar su recompensa.
  • recitarlo como forma de adoracion a Allah, un medio para acercarse a Él y amarlo mediante el Quran.
  • memorizarlo por completo o parte de él, repasandolo y cuidandolo.
  • escucharlo con atención y mantener silencio al oírlo.
  • poner en practica el Quran, comprender su significado, aprender de sus juicios, ejemplos, lecciones e historias.
  • defenderlo, transmitirlo, enseñarlo e invitar hacia él.
  • No hablar de sus significados sin conocimiento.
C.- Reglas para memorizar el Sagrado Quran
  • la sinceridad
se debe sincerar la intención, corregir internamente el proposito, y hacer de su memorización un acto unicamente para Allah subhana wa taala.
  • corregir la pronunciación y la lectura
se puede conseguir eso escuchandolo y aprendiendolo de un buen recitador, o de un hafiz correcto.
  • delimitar el proceso de memorización cada semana
escoger una pagina completa o un "rub'u" (cuarto) o algo menos de ello segun tu capacidad.
  •  corregir lo memorizado
corregir siempre lo memorizado antes de memorizar nuevos versiculos.
  • comprender es un medio para poder memorizar
trata de comprender los versiculos que hayas memorizado y de enlazar entre una y otra, puedes hacerlo leyendo los libros de tafsir.
  • no sobrepases tu programa hasta que hayas enlazado lo primero y lo ultimo
el hafiz no debe saltearse de una sura a otra, sin antes haber completado su memorización correctamente y haber enlazado lo primero con lo ultimo.
  • seguir y hacerse escuchar permanentemente
dijo el profeta salla llahu alaihi wa sallam: "ciertamente el ejemplo del compañero del Quran es como el compañero de camello fuerte, si la amarra la conservara pero si la suelta, se alejara" (narrado por Albujari)
  • escuchar grabaciones del Quran
escucha mucho grabaciones del Quran, especialmente antes de dormir como indican muchos estudios.
  • reza con lo que memorizado
 reza recitando lo que has memorizado en las oraciones obligatorias y voluntarias.
 
D.- Cuidado con el abandono del Sagrado Quran

Dijo el Imam Ibn al Qayyim que Allah tenga misericordia de él:  "el abandono del  Quran es de varios tipos":
  • abandonar su audición y la fé en él.
  • abandonar el hecho de obrar con el y cayendo tanto en lo que permite como prohíbe, aunque lo recite y crea en él.
  • abandonar su juicio y juzgar mediante el en los fundamentos del Din y sus ramas.
  • abandonar su realización, comprendimiento y conocimiento de lo que expresa Allah atravez de él.
  • abandonar el hecho de curar y medicar mediante él en todas las enfermedades del corazón.
E.- Motivos de abandono del Sagrado Quran.
  • ignorancia de los beneficios del Sagrado Quran.
  • ignorancia de sus significados y milagros.
  • permanente preocupación del Dunia y el olvido de la otra vida.
  • escuchar musica e instrumentos musicales.
  • la dilación a los actos de obediencia, entre ellos la recitación del Sagrado Quran.
  • la arrogancia respecto a aprender la recitación del Sagrado Quran o la timidez respecto a la misma, entonces lo abandona para que no digan: "no sabe recitar".
 





Traducido por Abufaruq



domingo, 7 de abril de 2013

Declaran que el Corán ha sido distorsionado


Estimados señores, por favor trate de responderme esta pregunta que es tan importante para mí. He leído en un sitio web anti islámico dirigido por un teólogo cristiano de Inglaterra, que el erudito As-Sagistani escribió en su libro llamado Al-Masahif que el líder musulmán Al-Hayyáy cambió letras en el Corán en al menos 10 palabras. Dice que As-Sagastani reportó esto, y que lo escribió bajo el título “Ma Gaiiárahu al-Hayyáy fi Musjaf ‘Uzmán”. Este cristiano también narra en árabe que tiene una copia de la página con las 10 palabras que dice, tienen sus letras cambiadas.
 
Yo he intentado encontrar una copia de ese libro para investigar el asunto, pero no pude. Por favor, hagan su mejor esfuerzo para aclararme este asunto. Aunque es inimaginable en mi opinión que todos los eruditos musulmanes y memorizadores del Corán puedan haber aceptado que alguien haga cambios en el Corán sin detenerlo o sin notarlo. Aún si As-Sagastani realmente reportó esto, todavía no tiene sentido; primero que todo porque nosotros no somos como los cristianos y judíos que no memorizan sus libros del todo, ya que eso es dejado principalmente en manos de sus sacerdotes. En cambio una porción considerable de la población musulmana ha memorizado el Corán en todos los países musulmanes y casi todos lo han leído. Entonces los cambios no habrían pasado inadvertidos para todos excepto para As-Sagastani, especialmente en esta era en que hay ya millones de copias del Corán en todos los países musulmanes. En segundo lugar, es muy difícil de creer que esos cambios no hayan sido notados por los eruditos y la gente en general, entonces es más difícil aún de imaginar que cualquier erudito musulmán o aún no eruditos supieran de los cambios hechos al libro de Allah y se mantuvieran tranquilos y lo aceptaran sin rebelarse. Señores, esto simplemente no puede haber ocurrido.
 
Entonces, por favor traten de encontrar este libro y clarificarme el asunto con tanto detalle y con evidencia definida y pruebas tanto como Allah se los permita. Aprecio su cooperación y nuevamente discúlpenme por la extensión de mi carta, pero no puedo decirles cuán importante es este asunto para mí. Pongo toda mi confianza y mi esperanza en Allah en que ustedes me proveerán de una respuesta clara y definitiva.

 Alabado sea Allah.

 Primero:

 No es permisible para un musulmán entretenerse en dudas con respecto a la inmutabilidad del Corán, porque Allah ha garantizado su preservación. Allah dice (interpretación del significado):

 “Ciertamente Nosotros hemos revelado el Corán y somos Nosotros sus custodios”.

 (al-Híyr 15:9)

 El Corán fue preservado en los corazones de los Sahabas que lo memorizaron, y sobre tallos de palmera y blancas piedras lajas hasta los tiempos del califa Abu Bakr as-Siddiq (que Allah esté satisfecho de él). Durante las guerras de Riddah (apostasía) muchos de los sahabas que lo habían memorizado murieron, entonces Abu Bakr (que Allah esté satisfecho de él) temió que el Corán se pudiera perder. Consultó a los demás sahabas sobre la idea de compilar el Corán entero en un libro para preservarlo, y esta tarea fue confiada al gran hafiz (conservador) del Corán Zaid ibn Zábit (que Allah esté satisfecho de él), y otros quienes lo consignaron por escrito. Al-Bujari narró en su Sahih que Zaid ibn Zabit (que Allah esté satisfecho de él) dijo:

 “Abu Bákr as-Saddíq mandó a buscarme cuando la gente de Iamamah fue asesinada (es decir, compañeros del Profeta que murieron luchando contra Musailamah). Fui, y encontré a ‘Umar ibn al-Jattáb sentado con él. Abu Bakr (que Allah esté satisfecho de él) me dijo: “Umar vino y me dijo: “Las bajas fueron muchas entre los Qurra del Corán en la batalla de Iamamah (es decir, aquellos que conocían el Corán de corazón), y temo que más puedan morir en otros campos de batalla, y que una parte del Corán se pierda. Por lo tanto sugiero que tú (Abu Bakr) debes dar órdenes para que el Corán sea compilado”.

 Y yo le dije a ‘Umar: ¿Cómo puedes hacer algo que el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean con él) no hizo? Y ‘Umar me contestó: “Por Allah, esto es algo bueno”. ‘Umar se mantuvo urgiéndome (a aceptar su propósito) hasta que Allah abrió mi corazón a él y comencé a darme cuenta del gran bien que había en su idea, y de lo que él ya se había dado cuenta. Entonces Abu Bakr me dijo: “Tu eres un hombre joven y sabio y nosotros tenemos mucha confianza en ti. Tu solías escribir la Revelación del Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean con él). Entonces debes buscar el Corán (es decir, los fragmentos de palma o piedra en que estaba escrito) y compilarlos (en un libro). Por Allah, que si me ordenasen que moviera una montaña, esto no habría sido más difícil para mí que esta orden de compilar el Corán”. Y le dije a Abu Bakr: “¿Cómo puedes hacer algo que el Mensajero de Allah no hizo (paz y bendiciones de Allah sean con él)?”

 Abu Bakr me respondió: “Por Allah, esto es algo bueno”. Abu Bakr siguió urgiéndome (a aceptar su propósito) hasta que Allah abrió mi corazón a él como abrió Él el corazón de Abu Bakr y ‘Umar. Entonces comencé a buscar el Corán y recolectarlo de los fragmentos de tallos de palmeras, piedras lajas y de los corazones de los hombres, (es decir, de los memorizadores), hasta que encontré el último verso de Surat at-Tawbah con Abu Juzaimah al-Ansari, y no lo encontré con nadie más que él. Este verso es:

 “Ciertamente se os ha presentado un Mensajero de entre vosotros que se apena por vuestras adversidades, se preocupa y desea que alcancéis el bien [e ingreséis al Paraíso]; es compasivo y misericordioso con los creyentes”.

 (at-Tawbah 9:128, interpretación del significado)

…hasta el fin de Surat Bará’ah (Surat at-Tawbah).

 Estos fragmentos permanecieron con Abu Bakr hasta que él murió, entonces los conservó ‘Umar por el resto de su vida, y luego permanecieron con Hafsah bint ‘Umar (que Allah esté satisfecho de todos ellos)”.

 Segundo:

 Con respecto a al-Hayyáy, no fue su idea escribir el musjaf, más bien a él le ordenó hacerlo un hombre de inteligencia. He aquí la historia completa:

 Az-Zarqaní dijo:

 “Es sabido que el musjaf de ‘Uzmán fue sin puntos (es decir, que no tenía signos diacríticos). Sea cual fuere el caso, la adición de los signos diacríticos no ocurrió, de acuerdo al punto de vista bien establecido, hasta la era de ‘Abd el-Malik ibn Marwan, cuando él se dio cuenta que el Islam se había esparcido anchamente y los árabes se estaban mezclando con los no árabes, lo cual estaba afectando la lengua árabe, de tal forma que había confusión acerca de la correcta lectura de los masahif y se convirtió en algo difícil para la gente pronunciar las letras por separado. Por su profunda intuición, él se dio cuenta que debía hacer algo para resolver el problema. Entonces ordenó a al-Hayyáy tomar los cuidados pertinentes para este importante asunto. Obedeciendo al califa, al-Hayyáy designó dos hombres para esto, fueron Nasr ibn ‘Asim al-Láizi y Iahia ibn Ya’mar al-‘Adwáni, ambos de entre quienes estaban cualificados para hacer esta tarea, porque ellos eran gente de conocimiento, rectos, piadosos y expertos en lengua árabe y en las distintas recitaciones del Corán. Ellos habían ambos estudiado con Abul Áswad ad-Du’li. Que Allah tenga misericordia de estos dos shéijs, porque tuvieron éxito en su tarea y dieron al musjaf sus signos diacríticos por primera vez. Agregaron puntos a todas las letras que se parecían demasiado, sin agregar más de tres puntos a ninguna letra. Lo que fue ampliamente aceptado entre la gente y fue muy efectivo para dispersar la confusión concerniente a la lectura del musjaf.

 Se dijo que la primera persona en agregar signos diacríticos al musjaf fue Abul Áswad as-Du’li, y que Ibn Sirín tenía un musjaf con signos diacríticos agregados por Iahia ibn Ya’mar. Estas opiniones pueden ser reconciliadas señalando que Abul Áswad ad-Du’li fue el primero que agregó los signos diacríticos al musjaf, pero hizo esto sólo para uso propio, entonces Ibn Sirín lo siguió en esto, y que ‘Abd al-Malik fue el primero en hacer agregar signos diacríticos al musjaf de una forma oficial y pública, la que se esparció ampliamente entre la gente para dispersar cualquier confusión con respecto a la pronunciación correcta”.

 Manáhil al-‘Irfán, 1/280-281.

 Tercero:

 Con respecto a lo que mencionas en cuestión, citando de al-Masáhif de Ibn Abu Dawud, aquí sigue el reporte concerniente a este reporte y sus consideraciones:

 Fue narrado por ‘Abbád ibn Suhaib de ‘Awf ibn Abi Yamílah que al-Hayyáy ibn Yusuf cambió once letras en el musjaf. Él dijo que en Surat al-Baqarah 2:259 decía “lam iatasánna wa’nzdhur”, sin ha’, y él lo cambió a lam iatasánnah wa’nzur (no muestran cambios, y mira…)

 En al-Má’idah 5:48 decía “sharí’atan wa minháya”, y él lo cambió a shir’atan wa minháyan (una manera legal y clara).

 En Yunus 10:22 decía “húa al-ladí iunshirukum” y él lo cambió a Húa al-ladí iusáiyrukum (Él es Quien os permite viajar…)

 En Yusuf 12:45 dice “Ana atíkum bi ta’wílihi” y él lo cambió a Ana unábbi’ukum bi ta’wilihi (Yo te diré su interpretación).

 En az-Zujruf 43:32 dice “Nahnu qasamna bainahum ma’aishahum” y él lo cambió a Nahnu qasamna bainahum ma’ishatahum (Somos Nosotros Quienes les proporcionamos su sustento).

 En at-Takwir 81:24 dice “wa ma húwa ‘ala al-gháibi bi zanín” y él lo cambió a Wa ma húwa ‘ala al-gháibi bi danín (y él no tiene conocimiento de lo oculto)”.

 Kitáb al-Masáhif por as-Sagastani, p.49.

 Este reporte es muy débil (da’íf yíddan) o mawdu’ (inventado), porque su cadena de transmisión incluye a ‘Abbád ibn Suhaib, cuyo Hadiz es rechazable.

 ‘Ali ibn al-Madini dijo: “Su Hadiz no es bueno”. Al-Bujari, an-Nasá’i y otros dijeron: “Es matruk (descartable)” Ibn Hibbán dijo: “Él fue un Qadarí que promocionó ideas innovadoras, y narró cosas que un principiante en este campo se habría dado cuenta que fueron inventadas si las oyera. Ad-Dahabi dijo: “Él es uno de quienes son rechazables”.

 Ver Mizan al-I’tidál, por ad-Dahabi, 4/28.

 El texto del reporte es también falso, porque no suena creíble que estos cambios puedan haber sido hechos en el Corán y luego esparcirse por el mundo. Aún hay algunos de los no musulmanes, como los rafidíes (shi’ah) que piensan que el Corán está incompleto, que rechazaron y criticaron este texto.

 Al-Jo’i, uno de los rafidíes, dijo: “Esta declaración es como la alucinación de quien está sufriendo fiebre, o como las historias fantásticas de los locos o los niños. Al-Hayyáy fue uno de los gobernadores de los Omeyas, y es incapaz de hacer algo así con el Corán. Es aún incapaz de cambiar algo en los menores asuntos del Islam, entonces… ¿Cómo podría cambiar algo que está en la fundación de la religión y en las bases de la shari’ah? ¿De dónde podría haber sacado poder para introducir este cambio a través del reino islámico y más allá del tiempo, cuando el Corán era bien conocido en todo el mundo islámico? ¿Cómo no vino a nosotros algún historiador a mencionarnos este desastroso evento, siendo algo tan serio y teniendo tantos motivos para mencionarlo? ¿Cómo es que no vino nadie de entre los musulmanes de su tiempo a narrarlo? ¿Cómo pueden los musulmanes haberse quedado ciegos ante tal acto luego de que el reinado de al-Hayyáy llegó a su fin? Aún si asumiéramos que él reunió todas las copias del Corán y que ni una simple copia escapó de su alcance en alguna parte olvidada, en las lejanas regiones del mundo islámico, ¿Cómo podría haberlo removido de los corazones de los musulmanes y de aquellos que lo han memorizado, cuyo gran número sólo es conocido por Allah?

 (al-Baián fi Tafsir al-Qur’án, p. 219).

 Lo que el cuestionador menciona acerca del Imam As-Sagastaní, y que él escribió un libro llamado Ma Ghaiyárahu al-Hayyáy fi Musjaf ‘Uzmán (Lo que al-Hayyáy cambió en el Libro de ‘Uzmán) no es cierto, es una mentira descarada. Todo lo que hay, es el comentario que as-Sagastaní escribió acerca de las palabras citadas arriba de al-Hayyáy, titulado Bab Ma Kataba al-Hayyáy ibn Yusuf fil Musjaf (Capítulo sobre lo que al-Hayyáy escribió en el Libro).

 Sobre estas bases, no podemos confiar en este reporte bajo ninguna circunstancia. El hecho de que hasta ahora nadie haya logrado cambiar siquiera una letra del Corán es suficiente prueba de que esto es mentira. Si esto que ha sido narrado es verdad, entonces podría ser posible repetirlo, especialmente en tiempos en que los musulmanes fueron débiles y sus enemigos complotaron contra ellos. Este es un argumento tan capcioso que prueba que estas declaraciones son falsas, y que nuestros enemigos son incapaces de refutar la evidencia del Corán o su claridad, entonces optaron por atacarlo.

 Y Allah sabe más.

Islam Q&A











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