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lunes, 1 de julio de 2013

El espíritu y Ramadán


Cada año, musulmanes de todas partes del mundo y de todos los grupos étnicos y económicos, comienzan a ayunar desde el alba hasta el ocaso cada día durante un mes bendito en la tradición islámica, conocido como Ramadán. Pero, ¿qué hace de Ramadán un mes bendito? ¿Por qué los musulmanes ayunan durante este mes? ¿Cuáles son los beneficios espirituales del ayuno? Todas estas preguntas y otras más se abordan en este artículo que presenta al lector un viaje espiritual de un mes en el que participan 1 400 millones de musulmanes en todo el mundo.

El Corán dice (lo que significa):

“En el mes de Ramadán fue revelado el Corán como guía para la humanidad y evidencia de la guía y el criterio”. (Corán 2:185)

Todo el mes de Ramadán es, en esencia, una celebración de la revelación del Corán, que es descrito como “Guía y misericordia para quienes hacen el bien” (Corán 31:3). Ramadán celebra la Misericordia de Dios por la que Él envió una luz guía en el Corán, que lleva a la vida humana por el camino del bien y la virtud, y protege el alma humana del mal y el vicio.

Los musulmanes muestran su gratitud a Dios por su guia absteniéndose de comer, beber y tener relaciones sexuales durante el día en Ramadán, como forma de acercarse a Dios y desarrollar una profunda conciencia interior de la presencia de Dios en la vida. Este mecanismo interno de sentir la presencia de Dios lleva al alma a hacer el bien incluso bajo las situaciones más difíciles de la vida, y la protege contra los malos actos, incluso cuando es el camino más fácil o tentador a tomar.

Es por esto que el Corán cambia a una relación más íntima entre Dios y Su siervo inmediatamente después de mencionar el pasaje del ayuno en Ramadán (Corán 2:183-185).

“Y si Mis siervos te preguntan por Mí [¡Oh, Muhammad!, diles] ciertamente estoy cerca de ellos. Respondo la súplica de quien Me invoca. Que me obedezcan, pues, y crean en Mí que así se encaminarán”. (Corán 2:186)

Cuando el alma entra en un estado de gratitud y sumisión hacia su Señor a través del ayuno, hay un reconocimiento de que la vida ha sido dada por Dios como un regalo y un préstamo a ser utilizado para las buenas obras que reflejan la misericordia, la compasión, el amor y la generosidad de Dios. De hecho, el Corán dice que la inclinación natural de nuestras almas es someterse a la Voluntad de Dios, teniendo una creencia sincera en un Dios único y haciendo obras buenas de adoración (Corán 30:30). Como tal, el concepto de pecado en la tradición islámica es conocido como un acto de injusticia contra la propia alma, al forzarla hacia un estado que es antiético a su propia naturaleza y al propósito con el que fue creada (Corán 3:117, entre otros muchos versículos). Cuando un alma persiste en el pecado, se convierte en esclava de sus bajos deseos, prisionera de sus propias pasiones (Corán 25:43).

El ayuno, entonces, busca liberar el alma de estas cadenas suprimiendo el yo inferior del deseo y elevando la conciencia de Dios en el alma, la cual tiene la tendencia natural a aspirar al bien. Al privar al alma de las necesidades básicas de la vida por algunas horas, uno es capaz de enseñarle la moderación y el autocontrol de aquellos males como la ira, la venganza, la mentira, el robo, la inmoralidad sexual y demás. Es por esto que el Profeta Muhammad dijo que “cuando alguno de ustedes ayuna un día, no debe caer en el lenguaje obsceno ni debe levantar su voz; y si alguno lo insulta o trata de pelear con él, debe decir: ‘Estoy ayunando’”. El Profeta también advirtió a los musulmanes que no hicieran del ayuno un ritual que no influencie en nada el carácter y los hábitos de la persona. “Si alguien no se abstiene de mentir y de la conducta falsa, Dios no necesita que se abstenga de comer y beber”.

Una de las cualidades más importantes que el ayuno busca desarrollar dentro de un individuo es la humildad ante Dios y la creación de Dios. El hambre y la sed hacen que uno se dé cuenta de que si no fuera por la Misericordia y la Dotación de Dios, uno estaría en un estado más difícil e indeseable de cosas. Ayunar es una experiencia de humildad, que es una característica importante de un alma justa, pues el falso orgullo y la arrogancia nunca pueden vivir lado a lado con la piedad sincera.

El acto de ayunar, entonces, provee también a los miembros afortunados y pudientes de la sociedad, la posibilidad de experimentar por un tiempo el dolor y el sufrimiento que padecen millones de personas cada día, sin agua ni alimentos ni otras necesidades básicas de la vida. Ayunar establece puentes que reducen la brecha entre ricos y pobres, pudientes y necesitados, satisfechos y menesterosos. Esta experiencia debe inspirarles compasión y misericordia, que se manifiesta en la generosidad con la riqueza y el tiempo para ayudar a aquellos que lo necesitan. Los musulmanes son alentados especialmente en este mes, a salir y sentir hambre, y gastar su riqueza en causas buenas, como construir escuelas, hospitales, comedores comunitarios y demás. Esto es parte de la tradición del Profeta Muhammad, que la misericordia y las bendiciones de Dios sean con él, cuya generosidad se incrementaba por diez durante Ramadán. En la tradición islámica, Dios promete devolver todos los actos de bondad y generosidad en este mes bendito multiplicados por diez, tanto en este mundo como en el más allá.

Debido a las bendiciones y recompensas asociadas con Ramadán, los musulmanes son animados a compartir su comida con sus vecinos y a tener invitados en su casa para comenzar el ayuno al alba y para romper el ayuno al ocaso. Los musulmanes también son animados a incrementar significativamente su adoración a Dios durante este mes y, por tanto, se ofrecen oraciones especiales en cada mezquita bien entrada la noche, con la mayoría de las mezquitas llenas de fieles. Como tal, Ramadán siempre trae consigo una atmósfera comunitaria y, como resultado, los lazos entre la comunidad son fortalecidos en gran medida. La mayoría de los musulmanes, por tanto, se entristecen mucho al ver que el mes de Ramadán llega a su fin y su regreso es muy esperado.

En conclusión, Ramadán es una celebración de la guía de Dios a la humanidad a través del Corán, que es una guía para hacer el bien y una advertencia contra el mal. Con el fin de llevar al alma a la armonía con los ideales coránicos de fe y virtud, el ayuno está prescrito como un medio para que los individuos se acerquen a Dios y levanten sus almas hacia nuevos niveles de piedad. Al hacer esto, todo el cuerpo humano es capaz de transformarse en un agente de moral y cambio social positivo, que busque reemplazar la miseria con la generosidad, la ira con la paciencia, la venganza con el amor, y la guerra con la paz, es decir, reemplazar el mal con el bien en el mundo.

Un dicho de Dios transmitido a través del Profeta Muhammad, conocido como hadiz qudsi, explica mejor la transformación que tiene lugar en un individuo a través de las buenas obras, que son inspiradas en parte por el ayuno: “Y la cosa más querida con que Mi siervo se acerca a Mí es lo que Yo le he ordenado, y Mi siervo sigue acercándose a Mí a través de la realización de obras buenas adicionales (voluntarias), hasta que lo amo. Cuando lo amo, me convierto en los oídos con que escucha, los ojos con que ve, las manos con que actúa y las piernas con que camina; y si Me pide le doy, y si pide Mi protección, lo protejo”.


Texto tomado de: www.islamreligion.com

domingo, 28 de abril de 2013

Los Colores Unidos del Islam (parte 3 de 3)


Esta hermandad universal predicada por el Islam fue liderada por los Compañeros del Profeta luego de él. Cuando el Compañero Ubada bin As-Samit lideró una delegación ante Muqawqis, el patriarca cristiano de Alejandría, este exclamó: “¡Llévense a este hombre negro lejos de mí, y en su lugar traigan a otro que me hable!... ¿Cómo pueden ustedes estar contentos de que un hombre negro sea el primero entre ustedes? ¿No sería mejor que él esté por debajo de ustedes?” “¡En verdad no!”, replicaron los camaradas de Ubada, “aunque él sea negro, como tú puedes ver, él es el primero en posición, inteligencia y sabiduría entre nosotros; pues la persona negra no es despreciada entre nosotros”.

“En verdad, los creyentes son todos hermanos entre sí…” (Corán 49:10)

Es el Hayy o peregrinaje  a La Meca lo que permanece como el símbolo máximo de unidad y hermandad del hombre. Aquí, los ricos y los pobres, provenientes de todas las naciones, se inclinan y se levantan al unísono ante Dios en lo que es la más grande reunión de la humanidad, testificando acerca de las palabras del Profeta cuando él dijo:

“Verdaderamente no hay superioridad de un árabe sobre un no árabe o de un no árabe sobre un árabe, o de un hombre blanco sobre un hombre negro o de un hombre negro sobre un hombre blanco, excepto por la piedad”. (Ahmad)

Y esto confirma al Corán cuando dice:

“¡Oh, humanos! Os hemos creado a partir de un hombre y una mujer, y os congregamos en pueblos y tribus para que os conozcáis los unos a los otros. En verdad, el más honrado de vosotros ante Dios es el más piadoso”. (Corán 49:13)

En lo que respecta al nacionalismo, el cual busca crear facciones entre musulmanes por líneas étnicas y tribales, ello es considerado una innovación malvada.

“Diles [¡Oh, Muhammad!]: Si vuestros padres, hijos, hermanos, esposas y familiares, los bienes que hayáis adquirido, los negocios que temáis perder y las propiedades que poseáis y os agraden son más amados para vosotros que Dios, Su Mensajero y la lucha por Su causa, pues entonces esperad que os sobrevenga el castigo de Dios; y sabed que Dios no guía a los corruptos”. (Corán 9:24)

El Profeta dijo:

“... quien luche bajo la bandera de los ciegos, volviéndose iracundo por el nacionalismo, llamando al nacionalismo o asistiendo al nacionalismo, y muere, entonces, habrá sido como si hubiese muerto en la yahiliia (es decir, ignorancia e incredulidad pre-islámica)”. (Sahih Muslim)

En lugar de esto, el Corán dice:

“Cuando los incrédulos cerraron sus corazones a la Verdad  como en la época de la ignorancia [previa al Islam], Dios hizo descender el sosiego sobre Su Mensajero y sobre los creyentes, y les infundió el completo sentido de la piedad, pues eran los más dignos de ella; y Dios todo lo sabe”. (Corán 48:26)

De hecho, los musulmanes constituyen un solo cuerpo y una supra-nación, como el Profeta explicó:

“La parábola de los creyentes en su amor y misericordia mutuos es como un cuerpo vivo: si una de las partes siente dolor, todo el cuerpo sufre de insomnio y fiebre”. (Sahih Muslim)

El Corán confirma esta unidad:

“Hicimos de vosotros una comunidad moderada y justa, a fin de que fuerais testigos ante la humanidad [de la llegada de los profetas anteriores], y fuera el Mensajero vuestro testigo”. (Corán 2:143)

Tal vez, una de las más grandes barreras para la aceptación de Islam por parte de muchos occidentales es la falacia de que es principalmente una religión para orientales o para personas de piel oscura. Sin duda, las injusticias raciales en contra de muchos negros, ya sean esclavos abisinios de la Arabia pre-islámica o afroamericanos del siglo XX, han llevado a muchos a acoger el Islam. Pero esto no viene al caso. El mismo Profeta Muhammad fue de tez blancuzca, descrito por sus Compañeros como “blanco y colorado” –una descripción que decenas de millones de creyentes árabes, berberíes y persas comparten–. Incluso los rubios de ojos azules no son tan raros entre los nuevos habitantes del Cercano Oriente. Más aún, Europa tiene más musulmanes blancos que inmigrantes “de color”. Los bosnios, por ejemplo, cuyo número fue diezmado a finales del siglo XX pero quienes, debido a su heroísmo y tradición de tolerancia, han contribuido mucho a la paz y la estabilidad de los Balcanes. Igualmente los albanos, descendientes de los antiguos ilirios de Europa, son también en su mayoría musulmanes. De hecho, uno de los principales eruditos musulmanes del siglo XX, el Imam Muhammad Nasir-Ud-Deen Al-Albani, era, como su título lo sugiere, albano.

“…ciertamente creamos al hombre con la más bella conformación”. (Corán 5:4)

Los blancos han sido llamados “caucásicos” siempre, desde que los antropólogos declararon a las Montañas del Cáucaso, hogar de los picos más altos de Europa, como la “cuna de la raza blanca”. Hoy en día, los nativos de esas montañas son musulmanes. Entre una de las poco conocidas tribus de fieros montañeses y agraciadas mujeres están los circasianos, afamados por su bravura y su belleza, y quienes, como gobernantes mamelucos de Siria y Egipto, ayudaron a defender al mundo civilizado y a salvaguardar sus tierras santas de los asaltos de las hordas mongolas. Luego, están los brutalmente perseguidos chechenos, discutiblemente las más indómitas de todas las criaturas de Dios, cuya tenacidad y resistencia les han ayudado a evitar el destino de los circasianos. Por otro lado, más de 1.000.000 de blancos caucásicos americanos y del norte de Europa –anglosajones, francos, alemanes, escandinavos y celtas incluidos– ahora profesan el Islam. De hecho, el Islam entró pacíficamente a ciertas partes de Europa antes que la cristiandad: “Hace mucho tiempo, cuando el eslavo ruso no había empezado a construir iglesias cristianas en el Oká ni había conquistado estos lugares en nombre de la civilización europea, el búlgaro ya estaba oyendo el Corán en las orillas del Volga y del Kama”. (Solov’ev, 1965) [El 16 de mayo de 922, el Islam se convirtió en la religión oficial del estado de los búlgaros del Volga, con quienes los búlgaros de hoy comparten un ancestro común.]

Toda fe aparte del Islam llama de alguna manera al culto de algún ser creado. Más aún, la raza y el color juegan un papel central y divisivo en casi todos los sistemas de creencia no islámicos. Una deificación cristiana de Jesús y de los santos o una deificación budista de Buda y de los Dalai Lamas, tiene a gente de una raza y un color en particular siendo adorados en derogación de Dios. En el judaísmo, la salvación es apartada de los gentiles no judíos. El sistema de castas hinduista aparta igualmente las aspiraciones espirituales, socio-políticas y económicas de las castas bajas “impuras”. El Islam, a pesar de esto, busca unificar a todas las criaturas del mundo alrededor de la Unidad y la Unicidad de su Creador. De esta forma, sólo el Islam libera a todas las personas, razas y colores mediante la adoración exclusiva a Dios.

“Y entre Sus signos está la creación de los cielos y de la Tierra, la diversidad de vuestras lenguas y razas. Por cierto que en esto hay signos para quienes los comprenden”. (Corán 30:22)





Texto tomado de: www.islamreligion.com

Los Colores Unidos del Islam (parte 2 de 3)


Salmán, el persa

Como la mayoría de sus compatriotas, Salman fue criado como un devoto zoroastriano. A pesar de esto, luego de un encuentro con algunos cristianos, él aceptó el cristianismo como “algo mejor”. Salmán luego viajó por todas partes en búsqueda de conocimiento, sirviendo a uno y otro monje instruido, el último de los cuales dijo: “¡Oh hijo! Yo no sé de nadie que esté en el mismo (credo) que nosotros. A pesar de esto, el tiempo de la aparición de un Profeta está cerca. Este Profeta es de la religión de Abraham”. El monje procedió luego a describir a dicho Profeta, su carácter y en dónde aparecería. Salman emigró a Arabia, la tierra de esa profecía; y cuando oyó y conoció a Muhammad, inmediatamente lo reconoció de las descripciones de su maestro, y abrazó el Islam. Salmán se hizo famoso por su conocimiento y fue la primera persona en traducir el Corán a otro idioma, el persa. Una vez, mientras el Profeta estaba entre sus Compañeros, lo siguiente le fue revelado:

“Él es Quien eligió de entre los que no sabían leer ni escribir  un Mensajero para que les recite Sus preceptos, les purifique, y les enseñe el Libro y la sabiduría. Por cierto que antes de ello se encontraban en un extravío evidente. Y también [para que purifique y enseñe] a otros que les sucederán. Ciertamente Dios es Poderoso, Sabio”. (Corán 62:2-3)

El Mensajero de Dios luego puso su mano sobre Salman y dijo:

“Incluso si la fe estuviera cerca de (las estrellas de) Pléyades, un hombre de entre estos (persas) de seguro la obtendría”. (Sahih Muslim)
Suhaib el romano

Suhaib nació con privilegios en la lujosa casa de su padre, quien era un gobernador en representación del emperador persa. Mientras aún era niño, Suhaib fue capturado por asaltantes bizantinos y vendido como esclavo en Constantinopla.

Suhaib eventualmente escapó de la cautividad y huyó a La Meca, un popular lugar de asilo, en donde pronto se volvió un próspero comerciante con el apodo de “Ar-Rumi”, el romano, debido a su idioma y crianza bizantina. Cuando Suhaib oyó a Muhammad predicar, se convenció inmediatamente de la verdad de su mensaje y abrazó el Islam. Como todos los primeros musulmanes, Suhaib fue perseguido por los paganos de La Meca. Así que intercambió toda su riqueza por un salvoconducto para unirse al Profeta en Medina, después de lo cual el Profeta, complacido de ver a Suhaib, lo saludó tres veces, diciendo: “¡Tu intercambio ha sido fructífero [Oh Suhaib]! ¡Tu intercambio ha sido fructífero, tu intercambio ha sido fructífero!” Dios había informado al Profeta de la acción de Suhaib antes de reunirse con él, mediante esta revelación:

“Y entre los hombres hay quienes dan su vida anhelando agradar a Dios; y Dios es Compasivo con Sus siervos”. (Corán 2:207)

El Profeta amaba en gran manera a Suhaib, y lo describió como habiendo precedido a los romanos en entrar al Islam. La piedad de Suhaib y su posición entre los primeros musulmanes eran tan altas, que cuando el Califa Umar estaba en su lecho de muerte escogió a Suhaib para liderarlos hasta cuando hubiera acuerdo entre ellos acerca de un sucesor.
 

Abdullah, el hebreo

Los judíos eran otra nación que vivía entre los árabes pre-islámicos, especialmente en Medinah. Muchos judíos y cristianos habían estado esperando que apareciera un nuevo profeta en Arabia durante el tiempo del Profeta Muhammad. Los judíos de la tribu levita, en particular, se habían asentado en gran número dentro y alrededor de la ciudad de Medina. A pesar de esto, cuando el tan anunciado Profeta llegó, no como un hebreo hijo de Israel sino como un árabe descendiente de Ismael, los judíos lo rechazaron. Excepto unos pocos, como Hussein bin Salam. Hussein era el más instruido rabino y líder de los judíos de Medina, pero fue denunciado y despreciado por ellos cuando acogió el Islam. El Profeta dio un nuevo nombre a Husain: “Abdullah”, que significa “Servidor de Dios”, y le dio las buenas nuevas de que estaba destinado al Paraíso. Abdullah se dirigió a sus compañeros de la tribu diciendo:

 “¡Oh judíos! Sean conscientes de Dios y acepten lo que Muhammad ha traído. ¡Por Dios! Ustedes saben que él es el Mensajero de Dios y pueden encontrar profecías acerca de él y la mención de su nombre y sus características en la Tora. Yo, por mi parte, declaro que él es el Mensajero de Dios. Yo tengo fe en él y creo que él es veraz. Yo lo reconozco a él”. Dios reveló lo siguiente acerca de ‘Abdullah:

“Diles: ¿Por qué no creéis en el Corán que Dios reveló y os ensoberbecéis, siendo que un sabio de los Hijos de Israel [‘Abdullah Ibn Salam] atestiguó su veracidad y creyó en él? En verdad Dios no guía a los injustos”. (Corán 46:10)

De esta forma, en las filas de los Compañeros del  Profeta Muhammad se podían encontrar africanos, persas, romanos e israelitas; representantes de cada continente conocido. Como el Profeta dijo:

“En verdad, mis amigos y aliados no son de la tribu de tal y tal. En lugar de esto, mis amigos y aliados son los piadosos, donde sea que estén”. (Sahih Al- Bujari, Sahih Muslim)





Texto tomado de: www.islamreligion.com

Los Colores Unidos del Islam (parte 1 de 3)

   

“Dios le preguntó: ¿Qué te impidió hacer la reverencia cuando te lo ordené? Respondió: Yo soy mejor que él, pues a mí me creaste de fuego y a él de barro”. (Corán 7:12)

Así empieza la historia del racismo.  Satanás se consideró a sí mismo superior a Adán con base en sus orígenes. Desde ese día, Satanás ha engañado a muchos de los descendientes de Adán llevándolos también a creerse  superiores a otros, causando que persigan y exploten a sus congéneres. Con mucha frecuencia, la religión ha sido usada para justificar el racismo. El judaísmo, por ejemplo, a pesar de sus orígenes en el Oriente Medio, es fácilmente confundido como una religión occidental; pero la entrada de los judíos a todos los niveles de la sociedad occidental, de hecho, traiciona la realidad elitista del judaísmo. Una lectura piadosa del siguiente verso de la Biblia: 

“… no hay Dios en todo el mundo, sino sólo en Israel”. (2 Reyes 5:15)

…sugeriría que en aquellos días Dios no era adorado sino por los israelitas. Sin embargo, el judaísmo hoy permanece centrado alrededor de su jactancia de superioridad racial, de ser los “escogidos”.

 “Diles: ¡Oh, judíos! Si realmente son los elegidos de Allah, y las otras personas no lo son, como pretenden…’” (Corán 62:6)

Paradójicamente, la gran mayoría de los cristianos no son judíos; mientras que Jesús, como el último de los profetas israelitas, no fue enviado a nadie más que a los judíos.

“Y cuando Jesús, hijo de María, dijo: ¡Oh, hijos de Israel! Yo soy el Mensajero de Allah, enviado a vosotros para corroborar la Tora y anunciar a un Mensajero que vendrá después de mí, llamado Ahmad...” (Corán 61:6)

Y de la misma forma, cada Profeta fue enviado exclusivamente a su propio pueblo, excepto Muhammad.

“Aquellos que siguen al Mensajero y Profeta iletrado [Muhammad], quien se encontraba mencionado en la Tora y el Evangelio, que les ordena el bien y les prohíbe el mal, les permite todo lo beneficioso y sólo les prohíbe lo perjudicial, y les abroga los preceptos difíciles que pesaban sobre ellos [la Gente del Libro]; y quienes crean en él, lo secunden, defiendan y sigan la luz que le ha sido revelada [el Corán] serán quienes tengan éxito…’” (Corán 7:158)

Dado que Muhammad fue el Profeta y Mensajero final de Dios, su misión fue universal, dirigida no sólo a su propia nación, los árabes, sino para todos los pueblos del mundo. El Profeta dijo:

“Todo Profeta anterior fue enviado a su nación exclusivamente, mientras que yo he sido enviado a toda la humanidad”. (Sahih Al- Bujari)

“Y no te enviamos [¡Oh, Muhammad!] sino como albriciador y amonestador para todos los hombres”. (Corán 34:28)


Bilal, el abisinio

Uno de los primeros en aceptar el Islam fue un esclavo abisinio llamado Bilal. Tradicionalmente, los africanos negros eran personas bajas a la vista de los árabes, quienes los consideraban de poca utilidad más allá del entretenimiento y la esclavitud. Cuando Bilal abrazó el Islam, su amo pagano lo hizo torturar salvajemente en el abrasador calor del desierto, hasta que Abu Baker, el amigo más cercano del Profeta, lo rescató al comprar su libertad.

El Profeta le asignó a Bilal la tarea de llamar a los creyentes para la oración. El adhán, oído desde los minaretes en cada esquina del mundo, desde entonces hace eco de las mismas palabras exactas recitadas por Bilal. Fue así como un esclavo, otrora de baja condición social, ganó un honor único como el primer muecín del Islam.

“Por cierto que hemos honrado a los hijos de Adán, y les hemos facilitado los medios para transitar por la tierra y por el mar; les hemos proveído de cosas buenas y los hemos preferido por encima de muchas otras criaturas”. (Corán 17:70)

Los románticos occidentales exaltan a la antigua Grecia como el lugar de nacimiento de la democracia. La realidad es que, por ser esclavos y mujeres, a la vasta mayoría de los atenienses le era negado el derecho a elegir a sus gobernantes. A pesar de esto, ¡el Islam estableció que un esclavo podía ser un gobernante! El Profeta ordenó:

“Obedezcan a su gobernante, incluso si es un esclavo abisinio”. (Ahmad)


Texto tomado de: www.islamreligion.com

domingo, 27 de enero de 2013

Lo que dice la Biblia acerca de la carne de cerdo


La Biblia dice en Deuteronomio 14:3-8 :

"No comas abominación alguna. He aquí los animales que comeréis: el buey, la oveja y la cabra; el ciervo, la gacela y el corzo; cabra montés, el antílope, el búfalo; la gamuza; todo animal que tenga la pezuña dividida y el pie hendido y rumie; pero no comeréis... EL PUERCO, QUE TIENE LA PEZUÑA HENDIDA, PERO NO RUMIA, ES INMUNDO PARA VOSOTROS. NO COMERÉIS SUS CARNES NI TOCARÉIS SUS CADÁVERES..."

Entonces: ¿Por qué los cristianos lo comen, si en el Libro, Dios (que sabe lo que es mejor para nosotros) les prohíbe hacerlo? Los judíos no la consumen como tampoco los musulmanes.

¿Por qué nos preguntan constantemente por las mismas cuestiones, si ellos las tienen en su Libro?

¿A caso no saben que los Libros de Abraham, la Torá de Moisés, los Salmos de David, el Evangelio de Jesús, el Corán y otros insisten en las mismas cuestiones porque es Dios, el Único, quien los ha revelado?

La carne de este animal es muy nociva para el ser humano, no sólo físicamente. Fijaos que la Biblia dice que ni toquemos el cadáver de un cerdo. También prohíbe la ingestión de numerosos animales e incluso los que hayan fallecido por causa natural en el punto 21: "No comeréis mortecino de ningún animal..."

La carne del cerdo posee una dotación genética muy similar a la nuestra, por lo cual se ha utilizado mucho en transplantes de órganos a humanos. Pero ahora se está observando que no es recomendable. Esa similitud genética hace que numerosos virus y tipos de cáncer pasen directamente al cuerpo humano. El doctor Jonathan Stoye y sus colegas, del Instituto Nacional para la Investigación Médica, en Londres, han publicado en la conocidísima revista científica Nature (16-10-1997), que hay dos clases diferentes de provirus en el cerdo que son capaces de infectar a las células humanas. Aseguran que pueden representar un peligro para la salud humana y que ya se había comprobado en anteriores estudios. Los virus se han descubierto en varias razas de cerdo, incluyendo algunas de las que se han criado selectivamente para trasplantes en humanos. Stoye y sus colegas han dicho, tras estudiar la magnitud del problema: "El número de provirus que está presente sugiere que la posibilidad de obtener cerdos sin virus va a ser una tarea muy difícil, QUIZÁ IMPOSIBLE."

Si se busca más información (incluso en Internet), se encontrará muy poco acerca de la nocividad de la carne de este animal y se podrá observar la enorme cantidad de artículos que existen sobre lo buena y saludable que es esta carne. Lo cual demuestra una vez más, que los intereses económicos están por encima de todo y los proyectos de investigación sobre este aspecto son escasamente financiados, porque no interesa. La industria de la carne de cerdo mueve millones y millones de dolares en el mundo.

El metabolismo del cerdo excreta una mínima parte de los productos de deshecho, con lo cual la mayoría se queda almacenado en su grasa. Estas sustancias son toxinas que el organismo humano acumula si lo consume. También es el responsable de los brotes de gripe en aquellas poblaciones consumidoras del mismo. Allah, en su Eterna Sabiduría, nos aconseja que no lo consumamos, por estos motivos físicos y por motivos espirituales. El cerdo es IMPURO, esto quiere decir que interfiere en las vibraciones espirituales purificadas que debe tener el creyente.

En el Islam, se insiste mucho en la limpieza, higiene y pureza. Así, hacemos nuestras postraciones en alfombras limpias, donde ninguna suela de zapato ha pisado, purificamos nuestro cuerpo externamente, mediante el agua en las abluciones previas a la adoración de nuestro Señor, el Dueño del Universo. Ponemos gran atención a tener nuestras ropas limpias de impurezas. Hasta aquí la purificación externa. También nos purificamos por dentro, alimentándonos con lo mejor que Allah nos ha dado y nos ha aconsejado para que comamos. En general, no comemos más que animales herbívoros, cuyas proteínas son digeridas fácilmente por nuestro organismo, sin ofrecer peligro alguno para nuestra salud. Hasta ahora hablamos del lado físico de la purificación, pero además de todo lo anterior, antes de comenzar nuestras plegarias, también limpiamos nuestro corazón (esto es lo más difícil). Completando externa e internamente, física y espiritualmente nuestra limpieza. Y esto lo hacemos cinco veces al día.

Los que quieren difamar al Islam se empeñan en decir que "Mahoma" (cuyo nombre correcto es Muhammad), era un señor muy listo y que escribió el Corán, ordenó que la gente no comiera cerdo porque en aquella época había mucha triquinosis (Astaghfirullah, que Allah nos perdone). Hemos escuchado cientos de veces las explicaciones de estos llamados "intelectuales"  que lo único que hacen en sus fríos discursos es demostrar lo ignorantes que son y que solo saben repetir como "loros", lo que otros han dicho, sin parar a pensar realmente cuál es la filosofía islámica y la dimensión tan grande que abarca. ¿Por qué antes de hablar no se enteran bien de qué es el Islam? Seguro que si les preguntamos qué es el Islam, no tienen ni idea.

Mohammad (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) era analfabeto, no sabía leer ni escribir y vivía en un lugar inhóspito como es la Meca, en medio de un desierto implacable y solo viajó dos veces en toda su vida fuera de lo que es hoy Arabia. En su niñez y de joven viajó a un pueblecito de Siria acompañando a las caravanas para comerciar. ¿Quién puede creer que una persona así pueda adquirir tales cantidades de conocimientos hace 1.400 años si añadimos la gran cantidad de información científica de todo tipo hallada en el Corán y demostrada actualmente por la ciencia? Si es verdad que tuvo "maestros que le enseñaban los conocimientos y que copiaba cosas de la Biblia (lo cual es imposible pues en aquella época no existía ninguna Biblia traducida al árabe). ¿Por qué no alzaron su voz para decir: "Oh, yo le instruí" o "Yo le enseñé esas cosas que dice"? Porque Muhammad (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) proclamó al mundo entero su revelación y de hecho tuvo que emigrar (a Medina), porque querían acabar con él la propia gente de su pueblo. ¿Dónde estaban entonces esos supuestos maestros de Muhammad (las bendiciones y la paz de Allah sean con él)? ¿Por qué no se revelaron y le acusaron? En ningún sitio, únicamente en las turbias imaginaciones de los historiadores y orientalistas que quieren ensuciar la imagen del Islam. Las cruzadas contra el Islam todavía persisten hoy día.

Volviendo al tema central de esta sección, el cerdo es un animal sucio y repugnante, que no duda en comerse sus propias heces o carroña muerta. Examinemos, sino las múltiples palabras que se usan en castellano para designarlo: cerdo, marrano, cochino, puerco, guarro, gorrino...Es un animal que se alimenta de cualquier cosa. No obstante es digno de respeto, pues es un ser vivo que forma parte de lo que ha creado Allah y cumple su función en la naturaleza, como cualquier otro ser vivo.

En una ocasión alguien quiso hacerme daño recordándome que antes de ser musulmán probé la carne del cerdo y yo le contesté (perdonen la grosería): "Si de pequeño me hubiesen acostumbrado a comer basura, hoy diría que es exquisita y no dudaría en comerla a puñados. Pero si un día me hiciese adulto, con capacidad de pensar y de usar mi inteligencia para diferenciarme de los animales, me daría cuenta de que comer basura es una inmundicia. Esto del cerdo es igual, si señor, es así de sencillo. Piense un poco por favor. El Corán insiste constantemente: "¿Es que no pensáis? ¿Es que no razonáis?"  (Khaled Monedero)

En la naturaleza existen muchísimos seres vivos y cada uno tiene un papel concreto, de modo que existe un equilibrio perfecto. Así hay animales que se dedican a consumir lo que otros no quieren o los productos de deshecho de otros. Como por ejemplo, el escarabajo pelotero, gracias al cual los excrementos de algunos animales grandes desaparecen en la naturaleza y se transforman, pasando al ciclo de la vida en el ecosistema. Este escarabajo hace enormes bolas de excrementos, que luego entierra y se las come. Si es hembra puede poner huevos para criar a sus larvas. Bien, pues el cerdo cumple un papel parecido, pero en este caso no es un insecto sino un vertebrado, que se ocupa de hacer desaparecer del ecosistema muchos productos, ayudando a mantener el equilibrio necesario para la coexistencia de todas las especies. Pero no veréis al escarabajo pelotero comiendo un pastel de fresa. ¿Por qué nosotros que sí podemos comernos el pastel de fresa vamos a comer cerdo o escarabajos?

Además del cerdo hay otras muchas cosas que no comemos, sin embargo la gente solo se fija en detalles absurdos. Tampoco comemos carne de león, por ejemplo (por varias razones, entre las que ya se citaron para el cerdo, como por ejemplo el no ser herbívoro) o sangre, o carne de aves rapaces, etc...Pero todo ello responde a razones lógicas y CIENTÍFICAS.

También, además del Corán, la Sunna de nuestro amado Profeta (la Paz y las Bendiciones sean con Él), nos aconseja no comer demasiada carne y tener una dieta más equilibrada con vegetales. Y es que en el Islam no se descuida nada. El cuerpo humano es un templo sagrado para el musulmán y debemos mantenerlo sano. Por eso están desechados por completo todos los tipos de drogas, desde el tabaco o el alcohol hasta las drogas duras y cualquier otra cosa que suponga una amenaza para nuestra salud.


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